Docenas de películas han sido realizadas sobre la vida de la reina Cleopatra, y se han publicado millones de libros biográficos, novelas históricas e incluso historias de ciencia ficción sobre ella.
Esta figura inmortal demostró que las mujeres son capaces de liderar naciones, gracias a su inteligencia, bondad y, cuando era necesario, determinación implacable.
Gran parte de lo que sabemos sobre Cleopatra, la Reina del Nilo, proviene de relatos históricos que han sido altamente distorsionados y oscurecidos por mitos y leyendas, lo que dificulta diferenciar entre la realidad y la ficción.
No era egipcia
A pesar de la creencia popular de que Cleopatra tenía ascendencia egipcia, en realidad pertenecía a la familia macedonia de los Ptolomeos, descendientes de uno de los generales de Alejandro Magno, Ptolomeo I.
No solo era de origen griego, sino que también hablaba griego y conocía profundamente las costumbres griegas.
La dinastía Ptolemaica gobernó Egipto durante 300 años, después de que Ptolomeo I subiera al trono tras la muerte de Alejandro Magno en el 323 a.C.
A los antiguos griegos les gustaba conquistar otros países, y los egipcios, por su parte, a menudo mostraban lealtad a faraones extranjeros, ya que no se sentían cómodos bajo el dominio de los persas, quienes los habían controlado antes de la llegada de las fuerzas de Alejandro.